Laboratorios de la paz en el Valle con el Sena y la ONU

Es una iniciativa dirigida a 26 muchachos, con edades entre los 18 y los 26 años.

La última vez que Lina María Casquete vio a su papá vivo fue cuando cuando tenía 14 años y él llegó procedente de Nariño, cargado de plátanos.

El hombre solía viajar a este departamento a trabajar como labriego y luego volvía con su hija en el oriente de Cali.

Lina, una caleña de empuje con ya 21 años, solo vivía con él, pues su mamá está en Tumaco, en la costa nariñense. Pero cuando su padre viajó para ir a trabajar a Nariño, siendo adolescente, nunca más lo volvió a ver. Años después, Lina recibió una llamada anónima en la que le dijeron que él había sido asesinado y le dieron indicaciones de dónde estaba su cadáver.

Desde entonces, la joven de piel de ébano se forjó un camino, en medio de las adversidades. Sacó adelante su bachillerato en la institución educativa Isaías Duarte Cancino de Cali y las directivas del plantel, viendo su empeño por sobresalir, pagaron los costos del grado. “He tenido una vida rara. He sido independiente. Gracias a Dios he sabido sobrellevar mi vida. Me ofrecieron muchas cosas malas y no tomé ese camino. Me gradué y me volví impulsadora de paz”.

De hecho, es parte del Movimiento Nacional de Gestores de Paz (con adolescentes y jóvenes, principalmente) dentro del cual trabajará un proyecto con el Sena y con el acompañamiento de la Organización de Naciones Unidas (ONU), de nombre ‘Laboratorios urbanos de paz’.

Esta es una iniciativa, como lo recalca la asesora Luisa Fernanda Gálvez, del Sena, que está enmarcada en el contexto del posconflicto. La asesora Gálvez explicó que la propuesta del Sena fue acogida por la ONU para impulsar 10 proyectos de jóvenes con liderazgo y edades entre los 18 y los 26 años. La ONU aporta 10.000 dólares, que equivalen a 29 millones de pesos.

Vinieron de África

Los delegados de la ONU Judith Mulwa, especialista social urbana, de África, y Shaarmaarke Abdullahi, de Etiopía, ya hicieron una capacitación que duró una semana a un total de 26 jóvenes de todo el país, la mayoría de ellos, del Valle del Cauca.

Los delegados de la ONU Judith Mulwa, especialista social urbana, de África, y Shaarmaarke Abdullahi, de Etiopía, ya hicieron una capacitación que duró una semana.

Ambos africanos manifestaron que estuvieron gratamente sorprendidos por el entusiasmo de los jóvenes, como Lina María Casquete.

Judith Mulwa, especialista social urbana, con su compañero Shaarmaarke Abdullahi.
Judith Mulwa, especialista social urbana (izquierda), con su compañero Shaarmaarke Abdullahi.
Foto:Juan B. Díaz / EL TIEMPO

Lina lleva siete años en el Movimiento Nacional de Gestores de Paz. Hay 3.383 integrantes en todo el país y en Cali hay más de 460 en barrios del Distrito de Aguablanca, otros del oriente, en la ladera de la ciudad y en Potrero Grande. En Cali, en barrios vulnerables como donde ella vive, Lina promueve apuestas de tolerancia y convivencia pacífica de niños, adolescentes y jóvenes.

La joven explicó que su proyecto con el Sena y la ONU está enfocado a 380 personas en riesgo o afectadas por la violencia en el Valle del Cauca, así como en Silvia y en Santander de Quilichao, municipios de Cauca. En Silvia se esperaban 27 beneficiarios y ya hay unos 50, la misma cifra en Santander de Quilichao. La propuesta de Lina también trabajará en Yumbo donde se esperaban 20 beneficiarios más, pero el número aumentó a unos 40.

Lina contó que hace un año, cuando vivía de la venta de frutas, decidió estudiar en el Sena, pero no una carrera tecnológica cualquiera. Estudió mantenimiento de equipos de computador e instalación de cableado, y siente que es buena en lo que hace y por eso vive de lo que aprendió.

“Hay que ir trabajando una cultura de paz con los niños”, dijo la joven, quien repudió que por las llamadas barreras invisibles siguen los asesinatos de menores en el oriente caleño. Dijo que dos de ellos eran niños con edades de 6 y 11 años. El niño de 6 fue asesinado en Pízamos I y el de 11 era un gestor de paz. Ambos casos ocurrieron este año. “Hay una guerra inaudita por pisar una calle”, dijo Lina.

De acuerdo con la Policía Metropolitana de Cali, en la ciudad, 96 menores fueron asesinados hasta el 8 de agosto pasado y la cifra sigue subiendo.

De acuerdo con la Policía Metropolitana de Cali, en la ciudad, 96 menores fueron asesinados hasta el 8 de agosto pasado y la cifra sigue subiendo.

Con reinsertados

Por su parte, Sebastián Arcos, otro de los líderes beneficiados con el trabajo del Sena y el acompañamiento de la ONU, contó que a su 20 años busca beneficiar con su proyecto de emprendimiento, a mil personas. De ese número, 250 serán reinsertados de la guerrilla. Los demás son ciudadanos con problemas de drogadicción y alcoholismo.

Sebastián trabaja con la Fundación Afro del Progreso para el Desarrollo, conformada en 2003. Esta entidad trabaja propuestas sobre los roles de la mujer y del hombre.

Ambos líderes, Lina y Sebastián, coincidieron en que están agradecidos con el Sena y la ONU de sacar estos proyectos, algunos de los que ya han venido impulsando para hacer de este ‘Laboratorio urbano de paz’, una realidad en el posconflicto.

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